Doscientos imputados en Málaga por comprar títulos académicos falsificados

diplomas falsificados
Diplomas falsificados

Todo comenzó con una detención puntual. Agentes de la Policía Nacional arrestaron a un supuesto falsificador de documentos de unos 60 años, afincado en Málaga capital, que firmaba trabajos de gran calidad. En el registro de su domicilio, los investigadores hallaron abundante documentación que les permitió seguir tirando del hilo. Lo que no podían imaginar eran las dimensiones del ovillo que iban a desenredar.
Aquella intervención, que se llevó a cabo en 2008, dio lugar a otra. Una operación de dimensiones gigantescas que acumula ya unos doscientos encartados -ochenta detenidos y el resto, imputados- que presuntamente adquirieron títulos universitarios falsificados para acceder a distintos puestos de trabajo o para presentarse a oposiciones, según ha podido saber SUR.

La cartera de clientes del supuesto falsificador es tan amplia como variada. Abarca distintos sectores profesionales. Según las fuentes consultadas, entre los encausados hay numerosos vigilantes de seguridad, que incluyeron diplomas falsos en sus currículum para entrar en las empresas en las que trabajan. Algunos habían medrado en sus compañías y en la actualidad ocupaban puestos de responsabilidad.

También hay funcionarios que aprobaron oposiciones para acceder a empleos en distintas administraciones públicas o en hospitales. Recurrieron a estas falsificaciones para poder acreditar la titulación que se exigiese en cada caso como requisito para presentarse al concurso, de manera que, según la investigación, habrían conseguido la plaza de manera fraudulenta.

Expulsión del cuerpo

En este cajón de sastre se encuentran otros tantos imputados que opositaron a distintos cuerpos de seguridad. Las pesquisas permitieron descubrir a una docena de personas que habían conseguido aprobar las oposiciones al Cuerpo Nacional de Policía o en la Guardia Civil tras presentar titulaciones falsas. Según las fuentes, a la mayoría se les cazó en el proceso de ingreso, por lo que se les abrió un expediente administrativo para su expulsión del cuerpo. Además de estos, hay una treintena de agentes que habían logrado entrar en distintas plantillas de Policía Local de la provincia de Málaga, y que ahora han sido apartados del servicio mientras se tramita su baja definitiva, a la espera siempre de la resolución judicial del caso.

Unos y otros habrían facilitado su documentación personal y habrían pagado para adquirir falsificaciones de diplomas expedidos por el Ministerio de Educación y Ciencia. Los más demandados, según se desprende de la investigación, eran los títulos de Bachiller y Educación Secundaria, aunque también se hacían copias del Graduado Escolar y de FP. Incluso, se han detectado falsificaciones de diplomaturas o licenciaturas universitarias, que eran las más caras. No en vano, el precio oscilaba según el grado educativo.

La investigación, a cargo de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría Provincia y dirigida por un juzgado de la capital, ha permitido identificar a los clientes del principal encausado. Los agentes del Grupo II de Fraudes, que es el que ha llevado el peso de la investigación, han ido citando a declarar a los que habrían hecho uso del título adquirido para optar a un concurso-oposición o para acceder a un puesto de trabajo cualificado. Hasta la fecha, se ha interrogado en calidad de imputadas a más de doscientas personas. Y no se descartan nuevas actuaciones, ya que la investigación sigue abierta.

Segunda operación

La Policía Nacional ha culminado esta semana otra operación a nivel nacional contra una supuesta trama de títulos falsos en la que se ha detenido a medio centenar de vigilantes de seguridad en las provincias de Madrid, Cuenca, Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Badajoz. Entre los arrestados se encuentran el director y un profesor de un centro de estudios privado, quienes presuntamente vendían los diplomas de formación de vigilante de seguridad a un precio que oscilaba entre los 500 y los 1.000 euros.

En 2008 hubo otra operación contra una trama de títulos falsificados que salpicó a la provincia. Hubo 27 detenidos en todo el país en una operación contra una red de academias, una de ellas situada en la capital- que supuestamente vendía diplomas falsificados, la mayoría de médico cirujano. Hubo tres detenidos en Málaga: el responsable del centro de formación, una mujer que se hacía pasar por cirujana plástica y un falso quiromasajista.