El Málaga contará con otras cinco 'academias' en la provincia

Lezama

El proyecto del Málaga no parece tener límites. Poco a poco se van cumpliendo los objetivos marcados por los propietarios, pero el proceso incluye un sinfín de actuaciones para hacer aún más grande al club y convertirlo en un referente en el fútbol español. Otro de los retos marcados pasa por expandirse en la provincia para llegar a todos los rincones del territorio con el fin de tener bajo control a todos los jugadores con talento, al margen del deseo de formar a los jóvenes con valores y alejados de la calle. Para ello, el objetivo es crear otras cinco 'academias', que estarán situadas en Marbella, Vélez-Málaga, Benalmádena o Mijas, Antequera y Ronda.

La Academia. Ese fue el nombre elegido por el jeque Abdullah Al-Thani y su mano derecha, Abdullah Ghubn, para referirse a la cantera del Málaga. Y no se trata simplemente de un cambio de denominación. Tiene su razón de ser. La obsesión de los propietarios es formar a buenos jugadores, pero sobre todo a personas con valores y educación para que, una vez concluida su carrera deportiva, tengan la preparación necesaria para competir en otros ámbitos tanto o más exigentes. No es un secreto que cada fichaje, cada gestión resuelta con éxito y cada avance en la consolidación del proyecto son celebrados entre los dirigentes del Málaga. Sin embargo, y aunque parezca extraño, la satisfacción solo será plena cuando se pongan en marcha las obras de la Ciudad Deportiva.

Paso a paso, el Málaga avanza en la nada fácil tarea de hacerse un nombre en el fútbol español -donde los propietarios extranjeros son siempre puestos en tela de juicio pese a la archiconocida pésima gestión de los de casa- y, sobre todo, de que la sociedad malagueña se convenza de que esto no es flor de un día. Los incrédulos ya han desaparecido de la escena. En este sentido, en el seno del club se promueven ideas e iniciativas con el claro objetivo de que el campo de acción sea más amplio; es decir, de comenzar una expansión en toda regla.

Unidad en el fútbol andaluz

Por eso, el Málaga ha emprendido gestiones con clubes de otras capitales y ciudades de Andalucía. A los propietarios les preocupa que ese crecimiento del club venga a ser un oasis en el desierto y que los equipos de su entorno no acompañen en ese salto de calidad. Los acuerdos con el Córdoba y el Jaén van más allá de las cesiones de jugadores. Tienen como objetivo primordial estrechar lazos y alcanzar la unidad en el fútbol andaluz.

Lógicamente, muchos pensarán que parece ilógico que el Málaga mire de puertas afuera, y no tanto hacia adentro, a su provincia. Sin embargo, el club también maneja otro proyecto ambicioso, atractivo y que busca la implantación de la marca y, especialmente, convertir al conjunto blanquiazul en el referente para todos los malagueños, sean o no de la capital. Y va en consonancia con el deseo de construir un estadio de primerísimo nivel con un aforo de 65.000 espectadores, muy por encima del doble del actual (28.900 asientos). «Nosotros no somos el Manchester City, tenemos un proyecto», recalcó en diciembre Ghubn en la junta de accionistas.

En el trasfondo se encuentra el deseo de los propietarios de disponer de un control exhaustivo de la mayoría de los jóvenes futbolistas no solo de la capital -donde se valora el decisivo papel de los clubes en cada distrito-, sino también de la provincia. Evidentemente, tejer esa red implica un esfuerzo extraordinario, pero conociendo la capacidad de decisión y la iniciativa de los dirigentes -sobradamente contrastadas- es muy probable que a muy corto plazo se pongan en marcha las cinco 'academias'.

'Minilezamas'

Uno de los términos que algunos emplean de puertas adentro para referirse a este proyecto es 'minilezamas'. El objetivo del Málaga pasa por el modelo del Athletic en cuanto a instalaciones para contar con escuelas en los puntos neurálgicos de la provincia con la prioridad de incidir en la formación de los jóvenes como deportistas y como personas. De este modo, la labor de captación no se limitaría al exterior, sino también al interior, con un control más férreo de aquellos jugadores que a la larga contribuirían a hacer un Málaga 'de todos', como desean los propietarios.

La creación de estas 'academias', que contarían con sus correspondientes ciudades deportivas, serviría asimismo para apuntalar aún más la colaboración del club con los exjugadores malaguistas, como ya se ha producido con la puesta en marcha del campamento de verano. Este es otro de los pilares para los propietarios: no solo se trata de cuidar el presente y sembrar para el futuro, sino de valorar como merece el pasado. El proyecto del Málaga no parece tener límites.