El Málaga será el tercer club más rico tras el Barça y el Madrid


En plena crisis económica, en plena recesión financiera del fútbol español y con muchísimos equipos de Primera División cargados de deudas, el Málaga puede presumir de gozar de una salud económica envidiable. Todo ello gracias al jeque Abdullah Bin Nasser Al-Thani, así hay que decirlo, pero el conjunto blanquiazul es la envidia sobre el césped y también en los despachos.

La última gran noticia llegada desde Martiricos es toda una demostración de poder. El club, en un dossier informativo repartido a los medios antes de la celebración del Trofeo Costa del Sol apuntaba que el presupuesto proyectado para la temporada que está a punto de comenzar será de 150 millones de euros. O lo que es lo mismo, el doble de inversión que el curso pasado (75). O lo que es lo mismo, el tercer presupuesto de la Liga para esta temporada. Ahí es nada.

El Málaga ha pasado de estar en el vagón de los pobres a ser uno de los más ricos de la Liga BBVA en sólo dos temporada. La revolución económica en el club ha sido total y ya se muestra en este apartado entre los más fuertes, por detrás de Real Madrid y Barcelona, los grandes gigantes del fútbol nacional y europeo.

Así, los 150 millones de presupuesto están muy por encima de los clubes que están llamados a competir con el Málaga por entrar en Europa. El nuevo rol en la Liga de los malaguistas lo coloca como el tercero más rico, pero tal estatus tiene que ganárselo sobre el campo.

Más rico que los rivales

El Málaga, económicamente, estaría muy por encima de Atlético de Madrid, hasta ahora el tercer presupuesto nacional. El curso pasado, los colchoneros tuvieron una partida de 135 millones de euros. Sin embargo, este curso, tras las ventas del Kun y de De Gea, entre otros, la inversión ha sido menor y el gasto en fichas, también. Además, la no clasificación para la Liga de Campeones es otro frenazo económico para el Atlético. Las primeras estimaciones hablaban de reducir el presupuesto un 20 por ciento.

En la misma línea se mueve el Valencia, cuarto presupuesto en 2010/11 con 108 millones de euros. Pese a que los valencianistas sí están en Champions, la intención del club es de rebajarlo un 20 por ciento para este curso. El pago en fichas de los «che» se ha reducido este año con respecto al anterior y se estima menor gasto. El Sevilla también lamenta no haber entrado en la máxima competición continental. La salida de hombres importantes del equipo favorece la intención de reducir un 25 por ciento el presupuesto de este curso que está a punto de comenzar. Su cotización podría quedarse en 85 millones de euros.

Por último, el Villarreal está pendiente de superar la ronda previa a la Champions para aumentar o reducir su presupuesto. Hay que recordar que el conjunto amarillo tuvo que desprenderse de una de sus estrellas como es Santi Cazorla, fichado por el Málaga, para cuadrar números. El curso pasado, el Villarreal ya redujo en 30 millones el presupuesto con respecto al anterior y la dinámica en este sentido es descendente.
El resto de conjuntos de Primera División están por debajo del presupuesto del curso pasado y del que se estima para la temporada que ya va a comenzar. Hay que recordar que las cuentas suelen aprobarse en diciembre, por lo que aún está en el aire el montante final de los presupuestos.

Además, en el mundo del fútbol la inversión no suele asegurar alcanzar los objetivos, pero sí ayuda bastante. Y es que el Málaga ha pasado de luchar por no descender a intentar colarse en Europa. Todo ello gracias al desembolso económico. Los 60 millones de euros invertidos este curso en materia de fichajes tienen que dar sus frutos más pronto que tarde. Ésa es la intención de todo el malaguismo y para ello se trabaja desde el club.

Sin embargo, no siempre ha sido así. El Málaga hace sólo dos temporadas contaba con un presupuesto en Primera División muy reducido. De hecho, sólo el fichaje de Cazorla ya hubiera cubierto toda la partida presupuestada para la campaña 2008/09, que contaba con 21,5 millones. Fue el año de la vuelta a Primera División y pese a ser de los más pobres, el equipo acabó con Tapia en el banquillo en la octava posición. La escasez económica agudizó el ingenio lo suficiente como para completar una gran plantilla y un magnífico año.

Pocos meses después, el Málaga ya contaba con un presupuesto levemente mayor hasta llegar a los 27 millones. Ese verano el Málaga intentó apostar más fuerte en el mercado con fichajes arriesgados. Pero salvó el curso en la última jornada con una renta de puntos casi irrisoria.
El año pasado y con la llegada del jeque la apuesta y el salto fue mayor en cantidad y desembolso, pero no fue definitivo en calidad. Era el primer paso de la revolución. Pero por momentos se temió lo peor. Sólo el estirón del último tramo de la temporada le sirvió al Málaga para acabar en el puesto once de la clasificación, pese a que contaba con el sexto presupuesto de España.
La historia de esta temporada aún está por escribir, pero todo hace indicar que el nuevo Málaga estará en consonancia con el tercer presupuesto de la Liga.