De la Torre descarta acotar una zona para el «botellón»


A pesar del balance positivo de la Feria de Málaga 2011, el alcalde reconoció ayer que hay cosas que todavía se pueden mejorar. Al hacerlo, se estaba refiriendo claramente al macrobotellón en el que se ha convertido la feria del Centro. «Si hay algo negativo en la Feria de Málaga es precisamente esto, el consumo masivo de alcohol y, sobre todo, la temprana edad a la que los jóvenes empiezan a beber; pero eso ocurre siempre, no sólo en Feria», aseguró Francisco de la Torre.
Los comerciantes y vecinos de la calle Císter y alrededores han interpuesto una denuncia al Ayuntamiento por esta cuestión. El alcalde quiso lanzarles un mensaje de comprensión: «Conocemos y comprendemos la situación que viven durante la semana de Feria, pero necesitamos que nos comprendan también a nosotros, que intentamos evitar estos incidentes pero no es fácil controlar a las masas de gente».
El lema de la Feria de este año, «Vive la Feria con responsabilidad» parece ser que no se ha cumplido. «Este mensaje no va dirigido únicamente a los jóvenes y adolescentes, que también, sino a sus padres, a los educadores, familias y entorno que les rodea, porque este problema es de todos», explicaba el primer edil.
Desde el Ayuntamiento saben que cuando hay un acontecimiento masivo «el remedio puede ser peor que el problema y lo mejor es dejar en manos de la prudencia policial cómo y cuándo actuar».
«Lo que hay que hacer es ir a la raíz del mismo y solucionarlo desde ahí. Alguna vez hemos encontrado a chavales menores de edad inconscientes y nos hemos puesto en contacto con los padres. La respuesta ha sido que no nos metamos donde no nos llaman. Si no se empieza desde la educación, no llegamos a ningún sitio», explica el alcalde.
A la pregunta de si se han planteado habilitar un botellódromo en el Centro al igual que existe en el Cortijo de Torres para evitar incidentes la respuesta es clara. «Hay una ordenanza municipal que prohíbe beber en la calle, por tanto no podemos habilitar una zona para ello. Además, es demasiado complicado encontrar un lugar aquí en el Centro donde no se moleste a vecinos y comerciantes y no provoque el malestar de nadie», determinó el alcalde.
La solución, lejos de habilitar una zona de botellón, se centra en buscar alternativas para que «la gente se divierta sin un vaso en la mano continuamente. Está bien que se beba un poco para soportar el calor, pero no hasta el punto que lo hacen algunos. Queremos una sociedad de personas libres y el alcohol esclaviza. Ni siquiera hace que te lo pases bien, porque acaba aguando la fiesta». El alcalde y demás concejales esperan y confían que el año que viene el alcohol no agua la fiesta de muchos vecinos.