Los ´Indignados´ de Málaga toman el centro


Miles de personas han participado este viernes en la manifestación convocada por simpatizantes del 'Movimiento 15-M', una marcha que han calificado de "legal", ya que cuenta con la autorización de la Junta Electoral Provincial, y con la que reivindican "una democracia real ya".

Al compás de timbales y pitidos y bajo el grito de "no hay pan para tantos chorizos", "lo llaman democracia y no lo es", "la banca siempre gana y no nos da la gana", "no hay quien resista siendo mileurista" o "no nos mires, únete", han recorrido las calles del centro de la capital malagueña.

La marcha, que ha comenzado en torno a las 19.20 horas, ha partido desde la plaza de la Constitución, donde los partidarios al movimiento llevan acampados desde este martes, para continuar por la calle Larios, la plaza de la Marina, el Paseo del Parque, el Ayuntamiento de Málaga, el Palacio de la Aduana, calle Granada, las plazas del Siglo y del Carbón y, finalmente, vuelta al lugar de salida.

La manifestación estaba encabezada por una gran pancarta, en la que se podía leer 'Nuestro resultado no es influir en el resultado de las elecciones, sino fomentar un voto más reflexivo. Seguiremos más allá del día 22 hasta conseguir una democracia de verdad'.

A pesar de que la Junta Electoral Central (JEC) declaró este jueves ilegales las manifestaciones que pueda convocar el denominado 'Movimiento 15-M', tanto en la jornada de reflexión del sábado como el domingo, algunos de los participantes han señalado que permanecerán en la plaza de la Constitución "para reflexionar". No obstante, han precisado que no existe convocatoria alguna para ello.

No se irán de la Plaza de la Constitución

Los jóvenes malagueños reunidos en la plaza de la Constitución a través de la plataforma «Indignados» tomaron ayer dos importantes decisiones. La primera de ellas es que esta tarde, a las 19 horas, se manifestarán por las calles de Málaga para reivindicar «Democracia Real Ya». Han pedido permiso a la Subdelegación del Gobierno en Málaga para poder hacerla sin ningún tipo de problemas. Esperan la respuesta esta mañana, aunque ya han advertido de que, sea cual sea, se manifestarán. Además, esperan que la cifra de personas sea incluso superior a la del domingo, cuando fueron unos 5.000 los asistentes.

La marcha partirá de la Plaza de la Constitución, bajará por calle Larios, llegará a la Plaza de la Marina, bajará por el Paseo del Parque hasta el Ayuntamiento y girarán hacia la Aduana, por calle Alcazabilla y hasta llegar, desde calle Granada, hasta el punto de partida.
Ayer, uno de estos jóvenes, Rafael Palomo, señaló que se quedarán en la plaza de manera indefinida para exigir sus derechos, aún después de las elecciones. «La policía se está portando de momento bien, y aunque estamos aquí de manera ilegal, creemos que una vez que llegue el domingo intentarán echarnos», dijo. A pesar de ello, indicaron que no van a enfrentarse a la policía. «Haremos resistencia pacífica». Algunos de ellos dicen que irán a votar el domingo, pero afirman que es una decisión personal. Recuerdan que no pertenecen a partido alguno.
Reunidos en torno a la idea de «Democracia Real Ya», unos 1.000 jóvenes se reunieron a las 20 horas para celebrar una asamblea y decidir qué hacer respecto al manifiesto de Madrid, donde se exigió un cambio de la Ley Electoral. Los malagueños apoyan el texto de Madrid pero también tienen sus propias ideas, que enriquecerán con las que los ciudadanos vayan dejando en una urna colocada en la plaza de la Constitución.

Entre las ideas de las que se habló en la asamblea destaca exigir a los partidos que cumplan al menos un mínimo de su programa, crear consejos ciudadanos y realizar referéndum sobre determinados temas, según informó Jorge Alcaide.
Durante todo el día de ayer, tras la segunda noche de acampada, repartieron unos panfletos en los que se animaba a acudir a la manifestación. «Creo que puedo cambiarlo. Creo que puedo ayudar. Sé que unidos podemos. Sal con nosotros. Es tu derecho».
Cristian Salazar explicaba la satisfacción que les da que la gente se acerque a ellos. «Vienen simplemente a dar las gracias, y eso nos llena y nos da fuerzas», dijo. Además, les están llevando comida y agua.