Isabel Pantoja, inquieta ante una sentencia inminente

Isabel Pantoja, inquieta ante una sentencia inminente

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

Más de medio año lleva Isabel Pantoja imputada por blanqueo de capitales. Más de medio año lleva la tonadillera con los nervios a flor de piel. Y por fin parece que esto acaba; la vista que reúne en el banquillo a la cantante, su expareja y la exmujer de éste acaba esta semana.

Desde que el 28 de junio del pasado año Isabel Pantoja se sentase por primera vez en el banquillo de la Audiencia Provincial de Málaga todo han sido situaciones de tensión. En este medio año la tonadillera ha seguido una línea de nerviosismo, tristeza y angustia que solo consiguió romper el nacimiento de su primer nieto, Francisco Rivera Bueno.

Hasta ese momento Pantoja parecía no levantar cabeza. Su sorprendente delgadez y su semblante cada día más serio preocupaba a todo el mundo, de hecho se llegó a hablar de una enfermedad provocada por los nervios. Pero la madrugada del 6 al 7 de noviembre algo cambió en la vida de la tonadillera: llegaba al mundo el hijo de Francisco Rivera y Jessica Bueno y su mundo dio un vuelco.

Convertirse en abuela le hizo cambiar de actitud, más habladora, sonriente y confiada, Isabel decidió tomarse su imputación de otra manera. Ahora, a falta de días, o incluso horas, la tonadillera espera que el veredicto sea favorable, pero aun tiene una posibilidad para defenderse. El tribunal dará una última oportunidad a los siete imputados para que hagan uso de su palabra para defenderse, ¿Aceptará Isabel este derecho?

Tras meses envuelta en un torbellino repleto de altibajos Pantoja se enfrenta a tres años y medio de cárcel por la compra de un apartamento en el hotel en Guadalpín y del chalé de la urbanización La Pera; por ingresos bancarios desconocidos, que superan el millón de euros; y por la inversión de una explotación ganadera, según recoge el diario ABC.

Pase lo que pase Isabel Pantoja seguirá manteniendo su inocencia, como ha hecho hasta el momento, pero por el momento habrá que esperar a lo más importante, la sentencia.